Alégrate, hija de Sión,
grita de gozo, Israel, regocíjate y disfruta con todo tu ser, hija de
Jerusalén. Con la primera palabra de este pasaje de Sofonías, Alégrate, saludó
el arcángel Gabriel a María. Y hoy
–cerca de la Navidad- lo leemos como la profecía de la llegada del Salvador
y encontramos ahí descrito el motivo de
nuestro gozo: El Señor ha revocado tu sentencia, ha expulsado a tu enemigo.
El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti, no temas mal alguno. La
presencia de Dios en medio de su pueblo se manifestaba a través de los profetas
y de sus intervenciones para proteger a Israel. Pero ahora la expresión: “el
Señor está en medio de ti” quiere decir otra cosa: Dios se ha hecho hombre.
Al encarnarse en María, está verdaderamente en medio de nosotros, es uno de nosotros. Jesús, que no me
acostumbre a este prodigio, que no deje de asombrarme a ver hecho niño a mi
Creador, mi Dueño y mi Señor. El Señor tu Dios está en medio de ti, valiente
y salvador; se alegra y goza contigo, te renueva con su amor; exulta y se
alegra contigo como en día de fiesta. Nuestro gozo se apoya en el gozo de
Dios. Con este blog pretendo compartir luces, reflexiones, comentarios, como agradecimiento a todos los que los han sembrado en mí.
domingo, 16 de diciembre de 2012
DOMINGO 16 DE DICIEMBRE, 2012
Alégrate, hija de Sión,
grita de gozo, Israel, regocíjate y disfruta con todo tu ser, hija de
Jerusalén. Con la primera palabra de este pasaje de Sofonías, Alégrate, saludó
el arcángel Gabriel a María. Y hoy
–cerca de la Navidad- lo leemos como la profecía de la llegada del Salvador
y encontramos ahí descrito el motivo de
nuestro gozo: El Señor ha revocado tu sentencia, ha expulsado a tu enemigo.
El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti, no temas mal alguno. La
presencia de Dios en medio de su pueblo se manifestaba a través de los profetas
y de sus intervenciones para proteger a Israel. Pero ahora la expresión: “el
Señor está en medio de ti” quiere decir otra cosa: Dios se ha hecho hombre.
Al encarnarse en María, está verdaderamente en medio de nosotros, es uno de nosotros. Jesús, que no me
acostumbre a este prodigio, que no deje de asombrarme a ver hecho niño a mi
Creador, mi Dueño y mi Señor. El Señor tu Dios está en medio de ti, valiente
y salvador; se alegra y goza contigo, te renueva con su amor; exulta y se
alegra contigo como en día de fiesta. Nuestro gozo se apoya en el gozo de
Dios.
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